Si tu empresa quiere competir en electricidad, gas, telecomunicaciones o transporte ferroviario, tarde o temprano se enfrentará a una realidad ineludible: la infraestructura física sobre[…]
Energía, telecomunicaciones, transporte ferroviario, servicios postales, banca o mercados de valores comparten una característica jurídica común: son lo que el Derecho administrativo denomina «mercados regulados»,[…]
No toda la actividad de fomento que despliega la Administración se traduce en dinero. Sellos de calidad, campañas institucionales de comunicación y técnicas de orientación[…]
Una de las mayores fuentes de incertidumbre para las empresas que solicitan ayudas públicas es el tiempo: cualquier medida que constituya ayuda de Estado debe,[…]
Recibir una subvención pública no es el final del proceso para tu empresa, sino el inicio de una nueva fase de obligaciones que, si no[…]
Cuando tu empresa opta a una subvención pública, el procedimiento por el que se resuelve la concesión no es indiferente: puede tratarse de un concurso[…]
No hace falta que tu empresa reciba una subvención en sentido estricto para verse afectada por la normativa europea sobre ayudas de Estado. Una exención[…]
Solicitar una subvención pública parece, a primera vista, un trámite sencillo: presentar una solicitud, cumplir unos requisitos y recibir el dinero. Sin embargo, detrás de[…]
Si tu empresa gestiona un servicio público por contrato, o presta un servicio en un sector liberalizado sujeto a obligaciones especiales, no basta con cumplir[…]
Si tu empresa gestiona un servicio público mediante contrato con la Administración, existe una potestad que conviene conocer desde el primer día: la Administración puede,[…]