Toda empresa que contrata con el sector público, recibe subvenciones o simplemente sigue de cerca la política económica de las Administraciones con las que se[…]
Si tu empresa presta servicios tecnológicos a la Administración, participa en licitaciones públicas que implican tratamiento de información administrativa, o simplemente se relaciona electrónicamente con[…]
Una de las cargas administrativas más molestas para cualquier empresa es tener que aportar una y otra vez los mismos documentos ante distintas Administraciones públicas:[…]
Más allá de saber qué está haciendo la Administración, existe una dimensión económica de la información pública que muchas empresas todavía no aprovechan suficientemente: el[…]
El derecho de acceso a la información pública no es absoluto. La normativa reconoce toda una serie de límites que pueden justificar que la Administración[…]
Toda empresa que se relaciona con la Administración pública —como licitadora, como destinataria de subvenciones, como sujeto regulado o simplemente como ciudadana interesada en el[…]
Más allá de las garantías sustantivas frente a las sanciones administrativas, existe un conjunto de reglas procedimentales que resultan igual de decisivas para defender los[…]
El paso del tiempo y la prohibición de un doble castigo por los mismos hechos son dos de las defensas más contundentes que puede esgrimir[…]
Una de las herramientas más eficaces para defender a una empresa frente a una sanción administrativa es cuestionar su proporcionalidad. No basta con que la[…]
Que una empresa sea sancionada exige algo más que la mera constatación objetiva de un incumplimiento normativo: requiere que se acredite la existencia de responsabilidad.[…]