Concurrencia competitiva y concesión directa: las dos vías para que tu empresa obtenga una subvención pública

Cuando tu empresa opta a una subvención pública, el procedimiento por el que se resuelve la concesión no es indiferente: puede tratarse de un concurso en el que se compara tu solicitud con las de otras empresas, o de un procedimiento en el que basta con cumplir determinados requisitos para obtener la ayuda. Conocer cuál de estas dos vías rige la subvención a la que aspiras resulta determinante para preparar correctamente la solicitud y entender tus posibilidades reales de éxito.

La regla general: la concurrencia competitiva

El procedimiento ordinario de concesión de subvenciones, según la Ley General de Subvenciones (LGS), es el de concurrencia competitiva: se inicia mediante convocatoria pública, y la concesión se realiza comparando todas las solicitudes presentadas para establecer una prelación entre ellas conforme a los criterios de valoración fijados en las bases reguladoras, adjudicando la subvención a quienes obtengan mayor puntuación, dentro del crédito presupuestario disponible. Se trata, en definitiva, de un procedimiento de adjudicación de un recurso escaso entre todos los aspirantes que cumplen los requisitos.

Dentro de este procedimiento existen distintas fórmulas de adjudicación que conviene conocer antes de presentar una solicitud: puede fijarse de antemano el importe a tanto alzado de la subvención, de modo que la adjudicación consiste en seleccionar a los mejores solicitantes hasta agotar el crédito disponible; o puede establecerse un sistema de distribución a prorrata, en el que todas las solicitudes admitidas se valoran conforme a un baremo y los fondos se reparten en función de la puntuación obtenida por cada una. Comprender qué fórmula rige la convocatoria a la que se presenta tu empresa condiciona notablemente la estrategia a seguir en la solicitud: no es lo mismo maximizar la puntuación para asegurar estar entre los primeros clasificados que simplemente cumplir correctamente los requisitos para obtener una cuota proporcional de los fondos.

Cómo se desarrolla el procedimiento paso a paso

El procedimiento se inicia siempre de oficio mediante publicación de la convocatoria en la Base de Datos Nacional de Subvenciones (BDNS) y de un extracto en el boletín oficial correspondiente, un requisito esencial sin el cual no puede hablarse de verdadera concurrencia competitiva. La convocatoria debe detallar los requisitos que debe cumplir tu empresa para poder solicitar la subvención y los criterios concretos con los que se valorarán las solicitudes. Tras la presentación, un órgano colegiado evalúa y clasifica las solicitudes conforme a esos criterios, elaborando un informe sobre cuya base se formula una propuesta de resolución provisional, que debe notificarse a los interesados con un plazo de diez días para presentar alegaciones antes de que se dicte la resolución definitiva, que debe estar debidamente motivada.

La concesión directa: cuándo tu empresa puede evitar el concurso

La ley permite prescindir del procedimiento de concurrencia competitiva en tres supuestos tasados. El primero es el de las subvenciones nominativamente previstas en los presupuestos generales del Estado, de las comunidades autónomas o de las entidades locales, es decir, aquellas cuya cuantía, objeto y beneficiario concreto ya aparecen identificados en la propia ley de presupuestos; en este caso, lo habitual es que la concesión se formalice mediante convenio, aunque también puede hacerse por acto administrativo. El segundo supuesto es el de las subvenciones cuyo otorgamiento o cuantía viene impuesto directamente por una norma con rango de ley, que se regirán por el procedimiento que determine esa normativa específica.

El tercer supuesto, más excepcional, es el de las subvenciones en las que se acrediten razones de interés público, social, económico o humanitario, u otras debidamente justificadas, que dificulten su convocatoria pública. Este supuesto es el único que habilita directamente a la Administración a conceder subvenciones sin necesidad de amparo previo en presupuestos o en una norma legal específica, y por ello la jurisprudencia más reciente del Tribunal Supremo exige una interpretación restrictiva: la justificación no puede referirse genéricamente al interés público de la subvención en sí misma —presente, en mayor o menor medida, en cualquier subvención— sino específicamente a las razones que justifican prescindir del procedimiento competitivo ordinario. Si tu empresa recibe una subvención por esta vía, o compite con una empresa que la ha recibido así, conviene revisar si la motivación aportada por la Administración cumple realmente con este estándar reforzado, porque una motivación insuficiente puede viciar de nulidad la concesión.

Qué conviene revisar antes de presentarse a una convocatoria

Antes de preparar cualquier solicitud de subvención, tu empresa debería verificar que existe un plan estratégico de subvenciones previo que dé cobertura a la convocatoria —su ausencia puede viciar de nulidad toda la línea de ayudas—, revisar con detalle las bases reguladoras, que funcionan de forma muy similar a los pliegos de un contrato público, y prestar especial atención a los criterios objetivos de valoración y a su ponderación, que determinarán en última instancia si la solicitud de tu empresa resulta seleccionada frente a las de otros competidores.

Cómo te ayudamos desde LRB Tax & Legal

En LRB Tax & Legal preparamos y revisamos las solicitudes de subvención de nuestros clientes, analizamos la legalidad de las convocatorias y de las concesiones directas de subvenciones, e impugnamos resoluciones de concesión que hayan vulnerado los principios de concurrencia, objetividad y transparencia. Si tu empresa quiere optar a una subvención pública o cuestionar una convocatoria irregular, contacta con nuestro equipo.

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