Una de las herramientas más directas de las que dispone la Administración para intervenir en la actividad de una empresa es la orden: el acto[…]
Tarde o temprano, la mayoría de empresas recibe la visita de un inspector: de sanidad, de trabajo, de medio ambiente, de consumo, o de la[…]
Si tu empresa ha abierto un establecimiento, iniciado una actividad económica o ejercido un derecho ante la Administración en los últimos años, es muy probable[…]
Aunque la tendencia liberalizadora europea ha reducido drásticamente el papel de las autorizaciones administrativas, tu empresa puede seguir necesitando un permiso previo para iniciar determinadas[…]
Prácticamente toda empresa, en algún momento de su actividad, se topa con la Administración actuando no como prestadora de un servicio ni como promotora de[…]
Una resolución generada por un algoritmo tiene, en principio, la misma fuerza jurídica que cualquier otro acto administrativo: es plenamente recurrible, y su origen automatizado[…]
Un algoritmo utilizado por la Administración para seleccionar qué empresas inspeccionar, evaluar solicitudes de ayudas públicas o detectar posibles fraudes puede, sin que nadie lo[…]
Si un algoritmo de la Administración determina que tu empresa debe pagar una sanción, que no cumple los requisitos para una ayuda pública o que[…]
Cada vez es más frecuente que la resolución que recibe tu empresa desde la Administración —una multa de tráfico, una comprobación tributaria, una comunicación de[…]
Tu empresa ha sido objeto de una orden, un requerimiento o una intervención administrativa que no reviste la forma de un acto administrativo formal, y[…]