Durante buena parte de la década de 2000 numerosas entidades financieras comercializaron en España préstamos hipotecarios referenciados a divisas extranjeras, principalmente el yen japonés y el franco suizo, presentándolos como una fórmula para beneficiarse de tipos de interés más bajos que el euríbor. Miles de familias y pequeños inversores firmaron estas hipotecas multidivisa sin ser plenamente conscientes de que estaban asumiendo, además del riesgo de tipo de interés propio de cualquier préstamo, un riesgo de tipo de cambio que podía disparar tanto la cuota mensual como el capital pendiente de amortizar, incluso años después de haber pagado religiosamente todas las cuotas. Los años siguientes, marcados por la fuerte apreciación del franco suizo y del yen frente al euro, convirtieron este producto en una de las fuentes de litigación bancaria más relevantes de la última década en España. En este artículo explicamos en qué consiste esta hipoteca, por qué se ha considerado un producto complejo y qué vías de reclamación existen todavía.
Qué es una hipoteca multidivisa y cómo funciona
En una hipoteca multidivisa el capital del préstamo se denomina y amortiza en una divisa distinta del euro, habitualmente franco suizo o yen japonés, aunque el cliente recibe y paga las cuotas en euros tras aplicar el tipo de cambio vigente en cada momento. Esto significa que tanto la cuota mensual como el capital pendiente en euros varían en función de la cotización de la divisa de referencia: si el euro se deprecia frente a esa divisa, la deuda en euros aumenta, pudiendo llegar a superar el importe inicialmente prestado incluso después de años de pagos puntuales. Este efecto, contraintuitivo para cualquier consumidor medio, es precisamente el núcleo del problema jurídico que ha generado la hipoteca multidivisa.
Por qué los tribunales han considerado la hipoteca multidivisa un producto complejo
El Tribunal Supremo, en su sentencia de 15 de noviembre de 2017 (y en pronunciamientos posteriores que han seguido esa línea), calificó la hipoteca multidivisa como un instrumento financiero complejo a efectos de la normativa de protección del inversor, lo que implica que las entidades debían haber cumplido con exigentes deberes de información previos a la contratación, similares a los exigidos para otros productos financieros complejos, con independencia de que formalmente se documentara como un simple préstamo hipotecario. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea también se ha pronunciado sobre distintos aspectos de este tipo de préstamos, reforzando la exigencia de transparencia material, no solo formal, en la información facilitada al consumidor.
Esta calificación como producto complejo tiene consecuencias prácticas relevantes: obliga a analizar si el banco explicó de forma clara y comprensible el funcionamiento del riesgo de cambio, si el cliente pudo entender que el capital pendiente podía crecer pese a pagar puntualmente las cuotas, y si se le informaron los mecanismos existentes (y sus costes) para cambiar de divisa o pasar a euros en caso de que el tipo de cambio evolucionara desfavorablemente.
La falta de transparencia como causa de nulidad de la cláusula multidivisa
La vía de reclamación más habitual no busca anular el préstamo en su totalidad, sino declarar la nulidad parcial de las cláusulas relativas a la denominación en divisa extranjera, por falta de transparencia en su incorporación al contrato. Cuando los tribunales aprecian esta falta de transparencia, el efecto habitual es la recalificación del préstamo como si desde el origen hubiera estado denominado en euros y referenciado al tipo de interés variable ordinario (euríbor más el diferencial pactado), eliminando el riesgo de tipo de cambio y recalculando el capital pendiente y las cuotas abonadas conforme a esa referencia. Esto puede suponer, en muchos casos, una reducción sustancial del capital pendiente y el derecho a reclamar la devolución de las cantidades pagadas de más respecto de lo que hubiera correspondido con un préstamo en euros desde el inicio.
Entre los indicios que los tribunales valoran para apreciar falta de transparencia se encuentran la ausencia de simulaciones o escenarios de estrés que mostraran al cliente el efecto de una depreciación relevante del euro, la falta de explicación clara sobre cómo el riesgo de cambio afecta no solo a la cuota, sino también al propio capital pendiente, y la ausencia de un test de conveniencia o de idoneidad adecuado al perfil del cliente, especialmente cuando se trataba de consumidores sin experiencia previa en productos financieros complejos.
Requisitos y plazos para reclamar
La acción de nulidad por falta de transparencia de cláusulas abusivas se considera, con carácter general, imprescriptible mientras la cláusula continúe desplegando efectos, si bien la acción de restitución de cantidades derivada de dicha nulidad puede estar sujeta a plazos de prescripción según el criterio que se aplique, por lo que conviene no demorar la reclamación. Antes de acudir a la vía judicial resulta recomendable, en la mayoría de los casos, plantear una reclamación previa a la entidad e, incluso, valorar acudir al Servicio de Reclamaciones del Banco de España, aunque su resolución no sea vinculante y no impida acudir posteriormente a los tribunales.
Para preparar adecuadamente la reclamación resulta imprescindible reunir toda la documentación relativa a la contratación del préstamo: escritura, oferta vinculante, folleto informativo, cualquier documento de simulación o comparativa que se hubiera entregado, y el histórico completo de cuotas pagadas y de evolución del capital pendiente en divisa y en euros, ya que estos datos son la base sobre la que se construye tanto la argumentación jurídica como el cálculo de las cantidades a reclamar.
Cuando la hipoteca multidivisa deriva en dificultades de pago
En los casos más graves, la revalorización de la divisa de referencia ha llevado a algunos deudores a una situación de sobreendeudamiento que dificulta seriamente el pago de las cuotas, incluso mientras se tramita la reclamación por falta de transparencia. En esos supuestos conviene valorar de forma paralela las alternativas disponibles frente a un eventual impago: negociación con el banco, adhesión al Código de Buenas Prácticas cuando se cumplan los requisitos de vulnerabilidad, o el acceso a un mecanismo de segunda oportunidad si la deuda hipotecaria se enmarca en una situación de insolvencia más amplia. En este sentido, puede resultar de interés revisar cómo funciona la Ley de Segunda Oportunidad, que permite en determinadas condiciones la exoneración del pasivo insatisfecho tras el proceso concursal.
Preguntas frecuentes
¿Puedo reclamar aunque haya cambiado ya mi hipoteca multidivisa a euros?
Sí, es posible reclamar aunque el préstamo se haya novado posteriormente a euros, ya que el perjuicio derivado de la falta de transparencia inicial puede haberse consolidado durante el periodo en que el préstamo estuvo referenciado a la divisa extranjera.
¿Qué ocurre con el capital pendiente si se declara nula la cláusula multidivisa?
Con carácter general, se recalcula como si el préstamo hubiera estado denominado en euros desde el origen, aplicando el euríbor más el diferencial pactado, lo que en la mayoría de los casos reduce sensiblemente el capital pendiente frente al que resultaba de aplicar la divisa extranjera.
¿Es necesario demandar al banco o basta con una reclamación extrajudicial?
La reclamación extrajudicial es un paso recomendable y en ocasiones obligatorio antes de acudir a los tribunales, pero cuando la entidad no reconoce la falta de transparencia o no ofrece una solución satisfactoria, suele ser necesario acudir a la vía judicial para obtener la nulidad de la cláusula y la restitución de cantidades.
¿Afecta la reclamación a mi calificación crediticia?
No, reclamar judicialmente la nulidad de una cláusula abusiva no tiene por qué afectar a tu historial crediticio, siempre que continúes atendiendo el pago de las cuotas mientras se resuelve el procedimiento, salvo que exista un acuerdo distinto con la entidad.
Cómo te ayudamos desde LRB Tax & Legal
En LRB Tax & Legal analizamos la documentación de tu préstamo hipotecario multidivisa, valoramos las posibilidades reales de reclamación por falta de transparencia y te acompañamos en todo el proceso, desde la reclamación extrajudicial hasta, si es necesario, el procedimiento judicial contra la entidad financiera. Si contrataste una hipoteca en francos suizos, yenes u otra divisa extranjera, contacta con nuestro equipo y analizamos tu caso sin compromiso.
