No toda actividad del Estado se ejerce a través de organismos públicos. Existe todo un universo de entidades con forma jurídico-privada —sociedades mercantiles, fundaciones— que,[…]
Detrás de nombres tan familiares como la Agencia Estatal de Meteorología, ADIF-Alta Velocidad o el Instituto de Crédito Oficial se esconden tres figuras jurídicas bien[…]
Buena parte de la relación cotidiana entre una empresa y el Estado no se produce en Madrid, sino a través de la red territorial y[…]
Cuando tu empresa trata con «el Estado», en realidad está tratando con una organización concreta: la Administración General del Estado (AGE). Entender su estructura interna[…]
Detrás de cada acto administrativo que recibe tu empresa —una autorización, una sanción, una denegación— hay una pregunta previa que rara vez se hace explícita[…]
No todos los órganos administrativos cumplen la misma función ni tienen el mismo peso. Para una empresa que quiere anticipar cómo va a resolverse un[…]
En cualquier trámite con la Administración es habitual escuchar términos que se usan casi como sinónimos —»la Administración», «el organismo», «el departamento», «la unidad»— cuando[…]
El sector público español no se agota en ministerios y ayuntamientos. A su alrededor existe una constelación de entidades instrumentales —cerca de 4.800 según los[…]
Hablar de «la Administración» en singular es una simplificación cómoda pero engañosa. En realidad existe un universo de Administraciones públicas de naturaleza muy distinta, y[…]
Cuando una empresa presenta una solicitud, recurre una resolución o negocia un convenio con la Administración, rara vez se detiene a pensar en algo aparentemente[…]