Antes de que una nueva norma que va a afectar a tu sector entre en vigor, existe una ventana de oportunidad legal para influir en su contenido: los trámites de participación pública que la ley exige durante la elaboración de cualquier reglamento. Conocerlos y utilizarlos activamente puede marcar la diferencia entre una norma que tu empresa sufre pasivamente y una en cuya redacción final ha podido hacer valer sus argumentos técnicos.
La consulta previa: la primera oportunidad de hacerte oír
Antes de redactar el texto de un reglamento, la Administración debe abrir una consulta previa a través del portal de transparencia correspondiente, recabando la opinión de la ciudadanía y de las organizaciones afectadas sobre los problemas que se pretenden solucionar con la nueva norma, la necesidad y oportunidad de su aprobación, los objetivos y las posibles alternativas regulatorias. Este trámite puede omitirse en supuestos tasados —normas presupuestarias, razones graves de interés público, o disposiciones puramente organizativas internas—, pero fuera de esos casos es obligatorio, y su omisión indebida puede fundamentar la impugnación del reglamento finalmente aprobado. La jurisprudencia reciente ha ido perfilando con detalle cuándo procede y cuándo no esta consulta, exigiendo que las excepciones se interpreten de forma restrictiva.
Para una empresa de un sector que anticipa una futura regulación, participar en la consulta previa es la vía más temprana y con mayor margen de influencia: en esta fase todavía no existe un texto articulado, por lo que las alegaciones pueden orientar la propia definición del problema y de las alternativas que se barajan.
Audiencia e información pública: alegar sobre el borrador ya redactado
Una vez elaborado un primer borrador del reglamento, se abren nuevos trámites participativos: la audiencia, dirigida específicamente a quienes puedan verse directamente afectados por la futura norma, y la información pública, abierta a cualquier persona interesada en pronunciarse. Ambos trámites se sustancian a través del portal de transparencia correspondiente, con acceso a toda la documentación necesaria para una participación informada y un plazo determinado para presentar alegaciones. Para tu empresa, esta es la oportunidad de aportar argumentos técnicos, datos económicos o alternativas concretas sobre un texto ya redactado, con mayor capacidad de incidir en aspectos específicos de la regulación que en la fase de consulta previa.
La huella normativa: transparencia frente al lobby opaco
Más allá de estos trámites formalizados, es habitual que empresas y asociaciones sectoriales mantengan contactos informales con los responsables de elaborar una norma. La jurisprudencia europea ha destacado que el derecho a una buena administración exige dejar constancia por escrito de estos encuentros, y varias normas autonómicas ya exigen expresamente esta llamada huella normativa: un registro documentado en el expediente de cualquier contacto mantenido al margen de los trámites formales. Para una empresa que participa activamente en la defensa de sus intereses ante una futura regulación, esto significa que cualquier reunión mantenida con la Administración durante la elaboración de una norma debería quedar reflejada en el expediente, tanto para garantizar la transparencia del proceso como para poder acreditar posteriormente que la posición de tu empresa fue efectivamente trasladada y considerada.
El informe de los órganos consultivos: el último filtro de legalidad
Cuando se trata de un reglamento ejecutivo, es preceptivo solicitar el informe del Consejo de Estado o del órgano consultivo autonómico equivalente antes de su aprobación final. Este informe debe reflejarse en la exposición de motivos de la norma finalmente aprobada, indicando si se ha dictado de acuerdo con lo informado o apartándose de ello. Aunque no es vinculante, la existencia de un dictamen desfavorable o con reparos puede ser un argumento relevante a la hora de valorar la solidez jurídica de un reglamento y, en su caso, fundamentar una futura impugnación.
Cómo te ayudamos desde LRB Tax & Legal
En LRB Tax & Legal representamos a empresas y asociaciones sectoriales en los trámites de consulta previa, audiencia e información pública de futuras regulaciones, y documentamos adecuadamente los contactos institucionales para maximizar su eficacia jurídica. Si tu empresa quiere participar activamente en la elaboración de una norma que afectará a su sector, contacta con nuestro equipo.
