La diversificación es una de las pocas palancas que un inversor puede controlar realmente para reducir el riesgo total de su cartera, sin renunciar por ello a la rentabilidad esperada. En crowdfunding —especialmente en crowdlending, equity crowdfunding y real estate crowdfunding— esta idea resulta todavía más relevante: la probabilidad de impago, retrasos o pérdida total de capital en un proyecto individual es considerablemente más alta que en activos cotizados tradicionales, por lo que repartir el riesgo entre múltiples operaciones se convierte en una estrategia prácticamente imprescindible.
Por qué la diversificación importa más en crowdfunding que en otras inversiones
En mercados cotizados tradicionales, la diversificación reduce el riesgo específico de cada compañía, pero el inversor sigue beneficiándose de mercados líquidos, información pública auditada y, en muchos casos, de fondos de inversión que ya diversifican automáticamente entre cientos de activos. En crowdfunding, cada proyecto suele representar una apuesta individual, con escasa liquidez y una probabilidad de fracaso completo significativamente más alta, lo que convierte la diversificación manual del propio inversor en un elemento central de la gestión del riesgo.
Diversificación por modalidad
Un primer nivel de diversificación consiste en repartir la inversión entre las distintas modalidades de crowdfunding, cada una con un perfil de riesgo y de rentabilidad diferente: el crowdlending ofrece un perfil más cercano a la renta fija, con rentabilidades más predecibles pero también limitadas; el equity crowdfunding ofrece un potencial de rentabilidad superior, a cambio de un riesgo de pérdida total mucho más elevado; y el real estate crowdfunding se sitúa, en muchos casos, en un punto intermedio entre ambos, dependiendo del tipo de proyecto inmobiliario financiado.
Diversificación por número de proyectos
Dentro de cada modalidad, conviene repartir la inversión entre un número suficiente de proyectos individuales, en lugar de concentrar el presupuesto en uno o dos proyectos que parezcan especialmente atractivos. En crowdlending, por ejemplo, muchos inversores experimentados reparten su inversión entre decenas de préstamos distintos, de forma que el impago de uno de ellos tenga un impacto limitado sobre el resultado global de la cartera.
Diversificación por sector y geografía
Más allá del número de proyectos, conviene también diversificar por sector económico y, en la medida de lo posible, por zona geográfica, evitando que la cartera quede excesivamente expuesta a la evolución de un único sector o de una única región, que podría verse afectada simultáneamente por factores macroeconómicos específicos, como una crisis sectorial o una recesión localizada en un territorio concreto.
Diversificación por plataforma
Resulta también recomendable no concentrar toda la inversión en una única plataforma, ya que esto añade un riesgo adicional vinculado a la propia solvencia y continuidad de la plataforma como empresa. Diversificar entre distintas plataformas reduce este riesgo operativo, aunque conlleva, como contrapartida, un mayor esfuerzo de seguimiento y de gestión de la información fiscal de cada una de ellas.
Diversificación temporal
Otro aspecto a menudo olvidado es la diversificación en el tiempo: en lugar de invertir todo el presupuesto disponible de una sola vez, conviene repartir las inversiones a lo largo de varios meses o trimestres, lo que permite beneficiarse de distintos momentos del ciclo económico y evitar concentrar toda la cartera en un único momento de mercado que después resulte desfavorable.
Herramientas de diversificación automática
Muchas plataformas, especialmente de crowdlending, ofrecen herramientas de inversión automática que reparten el capital del inversor entre múltiples préstamos según criterios predefinidos de riesgo y plazo. Estas herramientas facilitan enormemente la diversificación práctica, aunque conviene revisar periódicamente los criterios aplicados, para asegurarse de que siguen alineados con el perfil de riesgo deseado por el inversor.
Límites de la diversificación
Conviene tener presente que la diversificación reduce el riesgo específico de cada proyecto individual, pero no elimina el riesgo sistémico del conjunto de la clase de activo: en un escenario de crisis económica generalizada, es probable que aumenten simultáneamente los impagos y los fracasos en múltiples proyectos de crowdfunding, con independencia del nivel de diversificación aplicado por el inversor. Por ello, la diversificación dentro del crowdfunding debe complementarse con una diversificación más amplia entre distintas clases de activos dentro de la cartera global del inversor.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos proyectos distintos conviene tener para considerar una cartera diversificada?
No existe un número mágico aplicable a todos los casos, pero como referencia general, muchos inversores experimentados en crowdlending consideran que repartir la inversión entre varias decenas de préstamos distintos ofrece una diversificación razonable frente al riesgo de impago individual.
¿La diversificación complica la declaración fiscal?
Sí, en cierta medida, ya que implica consolidar información de múltiples proyectos y, en ocasiones, de varias plataformas distintas. Llevar un registro propio y organizado de cada inversión facilita notablemente esta tarea a la hora de preparar la declaración anual.
Conclusión
La diversificación, aplicada de forma sistemática por modalidad, número de proyectos, sector, plataforma y tiempo, es la herramienta más eficaz de la que dispone un inversor de crowdfunding para gestionar el riesgo de su cartera. En LRB Tax & Legal ayudamos a inversores a organizar el seguimiento fiscal de carteras diversificadas en múltiples proyectos y plataformas de crowdfunding.

