La comprobación de valores por parte de Hacienda es uno de los procedimientos que más discrepancias genera con nuestros clientes, precisamente porque no existe un único «valor correcto» indiscutible para muchos activos. Repasamos las estrategias más eficaces para defender el valor declarado frente a una valoración administrativa que se considera excesiva.
El punto de partida: exigir motivación técnica suficiente
El TEAC ha reiterado en sus resoluciones más recientes que la Administración debe motivar adecuadamente los criterios técnicos empleados en cualquier comprobación de valores: qué método se ha utilizado, qué comparables se han manejado, por qué se considera que el valor declarado no se ajusta a la realidad. La falta de esta motivación suficiente es, por sí sola, un motivo de anulación de la valoración.
El valor de referencia catastral y su impugnación
Cuando la comprobación se basa en el valor de referencia catastral, existe un mecanismo específico para solicitar la rectificación de la autoliquidación si se acredita que ese valor no se ajusta a la realidad del inmueble concreto, aportando prueba pericial que respalde un valor distinto.
La tasación pericial contradictoria
Si tras las alegaciones iniciales persiste la discrepancia, el contribuyente puede solicitar la tasación pericial contradictoria: se aporta un perito propio, y si la diferencia con la valoración administrativa supera el margen legalmente establecido, se designa un tercer perito dirimente cuya valoración resulta decisiva para el procedimiento.
Qué hace que la defensa sea realmente sólida
- Aportar comparables de mercado reales y verificables, no meras estimaciones genéricas.
- Documentar las circunstancias específicas del bien (estado de conservación, cargas, ubicación exacta) que justifiquen un valor distinto al estándar.
- Cuestionar la metodología empleada por la Administración cuando resulte inadecuada para el tipo concreto de activo valorado.
Casos donde la defensa suele prosperar
Valoraciones que aplican coeficientes generales sin considerar las características específicas del bien, comprobaciones que no explican con suficiente detalle los criterios técnicos empleados, y valoraciones de participaciones sociales que ignoran activos no operativos dentro de la sociedad, son los escenarios donde con más frecuencia conseguimos revertir la valoración inicial de Hacienda.
Preguntas frecuentes
¿Quién debe demostrar que el valor administrativo es incorrecto?
En general corresponde al contribuyente aportar la prueba que desvirtúe la valoración administrativa, por lo que un informe pericial bien fundamentado es clave para el éxito de la impugnación.
¿Es siempre necesaria la tasación pericial contradictoria?
No siempre; en ocasiones basta con alegaciones bien fundamentadas en la fase de recurso previo, sin necesidad de llegar a este mecanismo específico.
Defender correctamente el valor declarado exige combinar argumentación jurídica con respaldo técnico pericial. Nuestro equipo coordina ambos aspectos en cada procedimiento de comprobación de valores que gestionamos.

